»La felicidad no es un destino. Es la actitud con la que se viaja por la vida».
Honestamente, quería empezar este escrito con algo como »tips para ser feliz», pero no tendría sentido decirles como serlo, ya que todos tenemos formas de ser y de ver la vida distintas, y hay muchas maneras de ser y sentirse feliz, solo hay que ver más allá de lo ordinario. No hay camino para la felicidad, la felicidad es el camino.
Lo que si puedo decirles, son filosofías de vida propias que he encontrado por mi misma a lo largo del camino, desde que tengo mayor uso de razón y criterio. La felicidad tiene muchas caras, y todos estamos en una búsqueda constante por obtenerla. Suele ser nuestro mayor propósito y una de las pocas cosas que el ser humano necesita tener para sentirse realizado.
La felicidad esta relacionada con el equilibrio y la armonía. Según la filosofía antigua, señalaba que la felicidad arribaba por la satisfacción de deseos y placeres. Desde el punto de vista de la Psicología, la felicidad es la capacidad que hay en cada persona de dar soluciones a los variados aspectos que conforman su vida cotidiana. Las personas que tengan cubiertos estos aspectos, en este sentido, deberían ser más felices, autorrealizadas y plenas.
Para muchos la felicidad es tener una pareja, alguien para amar y ser amados. Para algunos, es tener a su familia unida, o estar soltero pero tener a sus amigos consigo y salir de fiesta/divertirse siempre. Para otros, es tener el titulo deseado, un buen trabajo, y distintos bienes materiales. Viajar, tener dinero en su bolsillo o cuentas, e incluso formar una familia.
Nuestro concepto de felicidad suele estar muy sobre valorado y nos es difícil de encontrar porque la buscamos en el lugar equivocado (exterior). Por pensar que ser feliz es vivir en el éxtasis todo el tiempo, o buscarla con la actitud equivocada, pensando que caerá del cielo, sin esforzarnos demasiado, o porque la vemos como un fin o meta de alcanzar, cuando en realidad es un proceso que se vive día a día.
Se cree que la felicidad depende de otra persona además de nosotros, y la buscamos ahí o en objetos. La felicidad es algo interior, un estado mental y emocional que depende mucho de la voluntad de la persona, así que nos equivocamos cuando lo buscamos afuera de nosotros. Hay personas que suelen pensar que estar triste, significa que no se es feliz. No es así. La tristeza, alegría, enojo etc., simplemente son estados de ánimo.
Se puede considerar una persona feliz sin necesidad de estar alegre todo el tiempo. Somos humanos y somos imperfectos. Además, somos seres sociales y en nuestro estado anímico muchas veces influirán los demás, lo cual es muy normal. A lo que me refiero, es que la felicidad es mucho más que un simple estado de animo. La felicidad es una decisión.
Se nos hará más sencilla o más corto el camino hacia ella si comenzamos a valorar más nuestras vivencias. No dejar que las bendiciones que recibimos a diario pasen desapercibidas, como el simple hecho de contar con un día más de vida, que es mucho. ¿Cuantas veces no pasamos por alto nuestras bendiciones por contar nuestros problemas? Si miramos un poco más de cerca y somos conscientes, la dicha suele ser mayor.
Tratemos de ser positivos. Ser negativo es el primer y más grande obstáculo y solemos ponerlo nosotros mismos sin darnos cuenta. Veamos lo extraordinario en lo ordinario. Seamos agradecidos, vivamos el momento, sin pensar en el dolor del pasado ni la frustración del futuro. La felicidad está ahí, dentro de nosotros, solo tenemos que saber como encontrarla.
Una vez que lo hagas, compártela. Tú felicidad no disminuye al entregarla, solo se multiplica. Difunde este mensaje. No hay ascensor hacia la felicidad, hay que tomar las escaleras. Si fuera fácil de encontrar, no tendría mucho sentido y no sería igual de especial. Sonríe, y el mundo sonreirá contigo. Contagia tu felicidad como si fuera una epidemia.

