»El amor propio, es el comienzo de un romance para toda la vida» – Oscar Wilde.
El amor propio es mucho más que la autoestima, y es tan importante tenerlo primero para después aprender a amar correctamente a los demás y tener una vida satisfactoria y feliz. Es clave, porque el amor propio es lo único que puede durar para siempre. Pero, ¿Cómo saber si nos amamos a nosotros mismos? y si no es así, ¿cómo hacerlo?
1. Conócete
Si no te conoces a ti mismo, especialmente tus fortalezas y debilidades, cualidades y defectos, probablemente es porque no te interesas por ti mismo (no hay amor propio). Siempre tienes que estar dispuesto a saber todo de ti mismo.
2. Acéptate
No basta solo conocerte, una vez que lo hagas, tienes que aceptarte a ti mismo y quererte como eres, para así estar dispuesto a mejorar en todo lo este a tu alcance. Por ejemplo: si no estás contento con tu físico, puedes hacer algo al respecto, pero jamás odies tus defectos, ya que te hicieron lo que eres hoy, y todos somos hermosos a nuestra manera.
3. Valórate
Eres único. No hay otra persona exactamente como tu en este mundo. Date cuenta de lo mucho que vales como ser humano y no pidas menos de lo que mereces, porque cada uno de nosotros somos valiosos y estamos aquí con un propósito.
4. Sé valiente
Parte de quererte a ti mismo es ser valiente y enfrentar y solucionar tus dificultades y problemas por ti mismo sin la ayuda de nadie, porque sabes que eres capaz y tienes la inteligencia suficiente para lograrlo.
5. Confía en ti
Si te amas, confiaras en la capacidad que tienes para realizar lo que tu necesitas y quieres en la vida, como tus sueños y metas. Nunca pisotees a los demás, ni jamás te sientas menos ni más que nadie. Solo siéntete tú.
6. Sé auténtico
Que no te importe el que dirán. A la única persona que tienes que impresionar es a ti mismo, y las personas correctas te amarán tal y como eres. No tengas miedo de mostrarle al mundo al 100% lo que está en tu corazón y en tu alma.
7. Adáptate a los cambios
No siempre todo saldrá como lo esperamos, y eso es normal. No te sientas mal por ello, adáptate a tu alrededor y no dejes que cambie tu esencia y tus ganas. Cada día será una nueva oportunidad para intentarlo otra vez con mayor sabiduría y menos probabilidades de fallar.
8. Jamás te arrepientas de nada
Toda adversidad y error que cometimos en el pasado nos hizo quienes somos hoy. No pases el tiempo reprochándote por decisiones equivocadas, es perder el tiempo, ya que dejas que se involucre con tu presente. No te lamentes, eso ya pasó. Lo que importa es el hoy.
9. Mira lo bueno que hay en ti
Esta bien estar al tanto de nuestros defectos y errores, pero conocerlos no significa recordarlos todo el tiempo. Ten por seguro que tus virtudes pesan mucho más, y valen la pena tenerlas presente más seguido para tener una actitud positiva a diario.
Si ya haces lo que señale anteriormente, pues ¡felicidades! Tienes amor propio. Tener amor propio es la base para amar al prójimo, así que si lo tienes, estas listo para amar sin medida alguna, y lo más importante: para amar bien. 🙂

